I think I´ll change my taste about men
Ya acabe semestre, a Dios gracias, porque estaba absolutamente MAMADA de tener que aguantarme las cosas por mas tiempo. Necesito a un hombre que pueda encarar las vainas, y no a un pendejo que solo sirva para tirar y nada más. Ya J me dejó de mover la aguja por completo: si, reconozco que me gustó y si, reconozco aun más que lo estaba necesitando -eso de sentir a un hombre en lo más profundo de mi ser-, pero comprendí que ya las cosas no podian pasar de ahi (Even so: who is the man that fancies me in the fourth floor? It hurts him to tell me). Con I me lleve algo de decepción, porque no entiendo como un hombre que es capaz hasta de decirme qué me quiere hacer si me ve sola por Messenger y que no puede decirme las cosas en mi cara, no estoy segura que sea lo que necesito ahora, que es lo que he necesitado siempre: a good, long, hard fuck. As simple as that.
L, que no es una opción que haya estado entre mis planes, me esta empezando a calar más y más: me he dado cuenta de como me mira cuando hablo con él - ya más de una dice que me mira con una gana pero absurda-, y no me importaría en lo más mínimo restregarselo en la carota a todos los que me han hecho el quite para que sepan de lo que se han estado perdiendo. Para septiembre TENGO que estar severa mamacita (mijn broer, hij ist geslopen!) y ahí obviamente aprovecharé para decir "Si, estoy buena y soy buena: por lo tanto debo comer a la carté. He dicho", as Sexi Lady says.
